Carlos Alcaraz conquista el Australian Open y completa el Career Grand Slam
Carlos Alcaraz venció a Novak Djokovic y ganó el Australian Open 2026, completando el Career Grand Slam y firmando una hazaña histórica
Australia.- Carlos Alcaraz ya no juega finales, las gana. Con 22 años, el español volvió a dejar claro que el presente y muy buena parte del futuro del tenis mundial le pertenece, se echó a la bolsa a nada más y nada menos que a Novak Djokovic y con eso se coronó campeón del Australian Open 2026, defendiendo su estatus de número uno del mundo y levantando el primer Grand Slam del año.
Y la final tampoco estuvo papa, el español se tuvo que exigir a fondo. Djokovic arrancó como viejo lobo de mar y se llevó el primer set 6-2, pero ahí despertó Alcaraz, que ajustó piernas, cabeza y corazón, y comenzó a mandar en la Rod Laver Arena. Tres sets consecutivos (6-2, 6-3 y 7-5) bastaron para darle la vuelta a la historia y firmar una victoria que ya es parte del archivo dorado del tenis.
Con este triunfo, el nacido en El Palmar completó lo que parecía impensable siendo tan morro, ya tiene el Career Grand Slam, o sea ganar los abiertos más importantes del mundo, Australia era la pieza que faltaba en su colección tras Wimbledon, Roland Garros y el US Open, y ahora ya puede pavonearse y presumir todos, convirtiéndose en el jugador más joven en lograrlo, rompiendo un récord que llevaba casi 100 años, llevaba intacto desde Don Budge en 1938.

Y no nomás fue eso, Alcaraz también se convirtió en el tenista masculino más joven en ganar siete títulos de Grand Slam, confirmando que lo suyo no es una rachita, ya tiene la mano bien levantada para ser la estrella del tenis y estar cambiando los libros de récords.
Además, Carlos ya puede presumir un lugar especial en la historia, es apenas el segundo español en ganar el Australian Open, después de Rafael Nadal, quien no tardó en felicitarlo públicamente por “seguir haciendo historia en nuestro deporte”.
Djokovic luchó, resistió y compitió como el gigante que es, pero esta vez el relevo generacional volvió a imponerse. Alcaraz no pidió permiso, tomó el escenario más grande del verano australiano y lo hizo suyo.








