Morelia se queda en la orilla: un penal lo deja sin Final del Apertura
Morelia ganaba y controlaba, pero un penal al 87 dejó al Canario fuera de la Final
Morelia.— La liga de expansión se aventó una de esas noches con patadas por todos lados, reclamos, bostezos tácticos y polémica para alegar en la semana.
Irapuato, en su primera temporada en la Liga de Expansión, se coló a la Final del Apertura 2025 con un empate que supo a epopeya… o a coraje, si traes el corazón pintado de amarillo y rojo.
Desde el arranque, la Trinca Fresera monopolizó la pelota con más del 60% de posesión, pero sin ideas, sin pólvora y con apenas dos remates al arco en toda la primera mitad. Morelia, paciente y mañoso, les copió la receta del juego de ida: enfriar el balón, cortar el ritmo y tardarse en cada jugada como si estuvieran cobrando la pensión y aun así, el primero en pegar fue el Canario.
Tras un servicio quirúrgico de Misael Domínguez, definición de Brian Figueroa y silencio incómodo en las gradas freseras. Ese 0–1 le cayó a Irapuato como cubetazo de agua helada.
La parte complementaria fue copia al carbón del partido pasado: poco futbol, mucha fricción y un desfile de amarillas. Irapuato movió el ajedrez para meterle chispa al ataque, pero Morelia respondió cerrándose con todo: Nambo, Ochoa, Islas, Gallegos y Vivas entraron para aguantar el marcador y seguir enfriando el encuentro.
Los minutos pasaban y la tensión olía a cable quemado, pero al minuto 88, Elbis Sousa se mete al área, encara, cae entre dos defensas y el árbitro marca penal.
Polémico. Protestado. Gritado. Como quieras, pero lo marcó.
La bola quedó en los pies de Benjamín Sánchez, recién ingresado:
mirada fría, tiro al poste justo y adentro.
El estadio explotó. Morelia se descompuso. La serie dio un vuelco totaly para rematar el drama, Brandon Ochoa se fue expulsado al 93 por un cabezazo al portero Hernández. Sí, la calentura ya estaba en el punto de ebullición.
La Trinca no necesitaba victoria; el empate les bastaba por su mejor posición en la tabla. Y lo consiguieron con el corazón apretado y el marcador final que necesitaban. No fue brillante. No fue fino. Pero fue puro carácter, pura coraza fresera.
Ahora, Irapuato se sienta a esperar rival: Tampico Madero o Tepatitlán.
Mientras que Morelia a planear la siguiente temporada.








