Morelia vence al Barça y revive la nostalgia en el Estadio Morelos
Atlético Morelia venció 2-1 al Barcelona en el Partido de Leyendas, con goles de Morales y Montero en una noche llena de nostalgia y aplausos
Morelia.- Después de andar entre que si se cancelaba y no, al final el encuentro entre las leyendas del Morelia y el Barcelona si se armó en la cancha del Morelos.

Y aunque no estaba tan lleno como se esperaba, los que sí llegaron se llevaron su show: nostalgia, aplausos, recuerdos y fiesta en el Quinceo. El Partido de Leyendas cumplió, gustó y dejó claro que el talento no trae fecha de caducidad.
Las leyendas del Atlético Morelia se impusieron 2-1 a las leyendas del FC Barcelona en una noche donde el marcador fue lo de menos, pero aun así hubo muy buenos goles y momentos que hicieron gritar a la raza.

Desde temprano avisaron los rojiamarillos. Al minuto 3, el Patrullero 77 soltó un tiro cruzado que pasó cerquita del poste pasaron los minutos y el Morelia seguía dando lata a los del Barca y no tardó mucho más. Al 13’, el eterno 28 Carlos Morales, el que nunca se fue del corazón moreliano y dejaba cada grito y lágrima por el escudo clavó un disparo pegado al poste derecho que rompió el hielo y levantó a todo el respetable.
Cuatro minutos después, al 17’, llegó Jefferson Montero, el ecuatoriano que fue campeón de la extinta Copa Mx, sacó un zapatazo desde fuera del área para el 2-0. Gol de esos que los porteros poco y nada pueden hacer.

El medio tiempo fue de aplauso sostenido y homenaje bien merecido. Se reconoció a Carlos Morales, Federico Vilar, Aldo Leao y Jefferson Montero, además de rendir tributo a una voz que si le ibas al Morelia a fuerza lo ubicas: Don Jesús González Adata, leyenda del micrófono y del sentimiento rojiamarillo.
Ya en la segunda mitad, el Barcelona también dijo “aquí estamos”. Al 82’, Gaizka Mendieta se aventó un golazo para descontar y prender a la afición blaugrana, que no dejó de corear nombres pesados: Rafa Márquez, el Káiser michoacano; Rivaldo, Saviola, Frank de Boer, Phillip Cocu, Juan Pablo Sorín y el propio Mendieta. Pura historia y talento macizo papi.

El partido va a durar en el recuerdo por un buen tiempo, la raza salió contenta, satisfecha y con la sensación de haber visto a figuras que pocas se veces se pueden disfrutar.

El balón rodó y la fiesta se armó.








