Récord olímpico… pero fuera de la pista, se agotan 10 mil condones en 3 días
En Milano-Cortina 2026 se agotaron casi 10 mil condones en 3 días; atletas esperan nuevo suministro tras fallo de cálculo
Italia.- Pues es 14 de febrero y el amor se respira por todos lados y se reparte al por mayor, sino pregúntenles a los atletas que andan en los olímpicos de Milan-Cortina, pues en la Villa se agotaron casi 10 mil condones… en solo tres días.
Italia.- Pues es 14 de febrero y el amor se respira por todos lados y se reparte al por mayor, sino pregúntenles a los atletas que andan en los olímpicos de Milan-Cortina, pues en la Villa se agotaron casi 10 mil condones… en solo tres días.Italia.- Pues es 14 de febrero y el amor se respira por todos lados y se reparte al por mayor, sino pregúntenles a los atletas que andan en los olímpicos de Milan-Cortina, pues en la Villa se agotaron casi 10 mil condones… en solo tres días.
Sí, tres. Días.
Mientras algunos atletas rompen récords en la pista, otros claramente no están perdiendo el tiempo fuera de ella. Aunque, para ser justos, no todo es culpa del “espíritu competitivo”: de acuerdo con reportes del diario italiano La Stampa, los organizadores simplemente no calcularon bien el entusiasmo y llevaron menos de 10 mil preservativos para arrancar la justa.
Y pues no fue suficiente.
Pa ponerlo en perspectiva papi, en los Juegos Olímpicos de Paris 2024, se repartieron alrededor de 300 mil condones entre 10,500 atletas. Es decir, hasta dos por día por competidor. Planeación francesa, dirían algunos.
En cambio, en Milano-Cortina 2026, el suministro inicial desapareció más rápido que un chocolate caliente en plena nevada. Y aunque prometieron reabastecer el stock, los atletas siguen esperando el “segundo tiempo”.
Según testimonios anónimos, el lote simplemente fue insuficiente desde el inicio, alguien hizo mal las cuentas… o subestimó el frío y la cercanía multicultural.
Y para quienes levantan la ceja y se alarman, repartir condones en la Villa Olímpica no es novedad ni libertinaje. Desde Seoul 1988, se reparten como parte de campañas de prevención y salud sexual. Si de todos modos van a pasar cosas pues que pasen con responsabilidad.
Así que, mientras llega el nuevo cargamento, los atletas tendrán que salir a buscar provisiones por su cuenta. Porque si algo ha quedado claro en Milano-Cortina es que el verdadero deporte extremo… está fuera de las pistas.








