¿Te salió el muñeco? Agárrate, Rey… te tocan los tamales y aquí te decimos por qué
El muñequito dentro de la rosca simboliza al Niño Jesús oculto. Quien lo encuentra se convierte, simbólicamente, en su protector
Morelia.- La escena es clásica, chiquitín. Estás feliz partiendo la Rosca de Reyes, te toca un pedazo generoso, ya saboreas el chocolatito caliente y de pronto… ¡zas! Ahí está el muñeco mirándote fijo, como diciendo: “ya bailaste, papirrín”.
Y sí, desde ese momento tu destino quedó sellado: el 2 de febrero te rifas con los tamales.
Pero calma, no es castigo divino ni complot familiar. Tiene su historia y está bien sabrosa.
Todo viene desde tiempos bien antiguos, cuando el Niño Dios era escondido para protegerlo del rey Herodes. El muñequito dentro de la rosca simboliza justo eso: al Niño Jesús oculto. Quien lo encuentra se convierte, simbólicamente, en su protector y padrino.
¿Y luego qué? Pues el Día de la Candelaria, el 2 de febrero, toca presentarlo en el templo… y agradecer como se debe. En México, ese agradecimiento se tradujo con el tiempo en algo sagrado: tamales y atole para toda la banda.
Así que no te hagas, wey. No es mala suerte, es tradición. Te salió el muñeco porque el universo te eligió para dar de comer, convivir y armar la pachanga chiquita pero cumplidora. Además, seamos honestos, ¿quién se enoja por tamales?
Eso sí, hay reglas no escritas. No vale hacerse pato, no vale desaparecer del grupo y mucho menos llevar tamales contados. Aquí se cumple con honor, con sabor y con buena actitud, como buen mexicano.
Así que si este 6 de enero te tocó el muñeco, sonríe, Rey. No perdiste… ganaste pretexto para reunir a la familia.








