Trump se baja del Super Bowl, Bad Bunny, Green Day y un vuelo “demasiado largo” lo dejan en casa
Trump no irá al Super Bowl LX: dice que Santa Clara le queda lejos y que no le gustan Bad Bunny ni Green Day y el show tiene que continuar
E.E.U.U..- El próximo 8 de febrero, Estados Unidos y el mundo en general se paralizará durante un rato con el Super Bowl LX, uno de los eventos deportivos, culturales y mediáticos más grandes del planeta. El escenario será el Levi’s Stadium de Santa Clara, California, donde además del duelo por el título de la NFL, el espectáculo musical correrá a cargo de Green Day en la apertura y Bad Bunny en el show de medio tiempo.
Pero hay una ausencia que ya hizo ruido: el presidente Donald Trump no irá.
Y no, no es que tenga otros planes… simplemente el estadio le queda “muy lejos” y, de paso, no soporta a los artistas.
En entrevista con The New York Post desde la Oficina Oval, Trump calificó la elección musical de la NFL como “terrible” y aseguró que tanto Bad Bunny como Green Day “solo siembran odio”.
“Soy anti ellos”, soltó sin rodeos.
Eso sí, el mandatario insistió en que su ausencia no se debe solo a los músicos. Según él, el verdadero problema es logístico: seis horas de vuelo, tres husos horarios y cero ganas. Nada que ver con que California sea territorio demócrata y que, además, Trump no tenga propiedades donde quedarse. Pura casualidad.
El contraste con el año pasado es evidente. En 2025, Trump sí asistió al Super Bowl en Nueva Orleans, un trayecto mucho más corto y amigable. Esta vez, la Costa Oeste no pasó el filtro presidencial.
Mientras tanto, los artistas tampoco parecen sufrir la ausencia.
Green Day lleva años confrontando abiertamente al trumpismo. Su vocalista, Billie Joe Armstrong, ha cambiado letras en vivo para lanzar mensajes directos contra la agenda MAGA y ha calificado al gobierno como “fascista”.
Bad Bunny, por su parte, ha sido igual de frontal. El artista puertorriqueño ha criticado duramente las políticas migratorias y ha denunciado el clima de persecución del ICE, razón por la cual incluso evitó presentarse en Estados Unidos continental durante una etapa de su gira. Su música, en español y con mensaje político, es justo lo que más incomoda a los sectores conservadores.
La tensión escaló aún más cuando desde el propio gobierno se advirtió que habrá agentes del ICE “por todas partes” durante el Super Bowl, dejando claro que el evento no será un “refugio seguro” para migrantes en situación irregular. Un ingrediente que añade nerviosismo a un espectáculo que ya de por sí mueve a decenas de miles de personas.
Así, mientras el Super Bowl 2026 promete fiesta, música y récords de audiencia, Trump lo verá desde el sofá, lejos del estadio, lejos de Bad Bunny y lejos de Green Day.








