Qué se celebra el Sábado Santo y por qué es un día de silencio
El Sábado de Gloria es ese punto exacto entre la tristeza y la esperanza
Morelia.- El Sábado de Gloria, también llamado Sábado Santo, representa uno de los momentos más profundos de la Semana Santa: un día marcado por el silencio, el luto y la espera antes del momento más importante del cristianismo.
Tras la crucifixión de Jesús el Viernes Santo, la tradición señala que este día simboliza el tiempo en que Cristo permanece en el sepulcro, mientras —según la fe— desciende al lugar de los muertos para liberar a las almas justas. Es un periodo de reflexión total, donde la Iglesia invita al recogimiento y a la introspección.
Durante el día, los templos permanecen en silencio, sin celebraciones eucarísticas, generando una atmósfera distinta, casi suspendida, que contrasta con lo que vendrá por la noche.
Al caer la noche, todo cambia con la Vigilia Pascual, la celebración más importante del calendario litúrgico. Aquí se bendice el fuego nuevo, se enciende el cirio pascual y se revive la historia de la salvación, culminando con el anuncio de la Resurrección.
Es el momento donde el silencio se rompe y la fe se transforma en alegría.
En México, este día también tiene un toque muy nuestro: la tradicional quema de Judas Iscariote.
Figuras hechas de cartón o papel maché, rellenas de pirotecnia, son quemadas en plazas y calles como símbolo del castigo a la traición.
Con el tiempo esta tradición también se volvió sátira: muchos “judas” representan personajes públicos o situaciones sociales, convirtiéndose en una forma de crítica popular.








