Campamentos tortugueros protegen a tres especies en playas michoacanas
Las costas de Michoacán viven la liberación de tortugas negra, golfina y laúd, un ritual de conservación que conecta a la gente con el mar
Morelia.- En las costas de Michoacán ocurre uno de los espectáculos más chidos que puede dar la naturaleza, el primer latido del mar. Cada temporada, la arena se abre paso para dar vida y 25 campamentos tortugueros se convierten en guardianes de la liberación de crías de tortuga marina.
De acuerdo con la Comisión de Pesca del Estado (Compesca), este esfuerzo colectivo protege a tres especies que eligen las playas michoacanas para comenzar su historia: la tortuga negra, la golfina y la laúd, esta última en peligro crítico de extinción.

Las liberaciones de tortuga negra y golfina se realizan de noviembre a febrero, mientras que la llegada de la imponente tortuga laúd ocurre entre enero y marzo. Cada jornada es una oportunidad única para conectar con la naturaleza y entender por qué la conservación no es un discurso, sino una acción diaria.
Para cuidar a las crías, las liberaciones se llevan a cabo antes de las 9:00 de la mañana o después de las 17:00 horas, cuando el sol no pega machín y los depredadores dan chance de avanzar. Cada detalle cuenta cuando se trata de sobrevivir.

Esta chamba es posible gracias a la coordinación entre las comunidades costeras, la banda que anda de voluntaria y autoridades, quienes cuidan los nidos, protegen playas y defienden a estas especies desde la arena hasta el mar abierto.
La invitación está hecha, visita los campamentos tortugueros, sé testigo del primer latido del mar y vive la experiencia con respeto. No andes con ideas de tocar, ni de interferir. Aquí, el mejor recuerdo es verlas llegar solas al océano.








