El Frente Frío 27 llegó bravo y nos dejó el fin de semana congelado
En Morelia y otras zonas de Michoacán, desde el sábado se registran lluvias intermitentes
Morelia.– Si hoy saliste de la jaula y sentiste que el aire te cacheteó la cara, no andas alucinando, Canas. México está viviendo el pico del Frente Frío número 27, acompañado de una masa de aire polar que bajó sin avisar desde el norte y nos dejó el frijol durísimo este fin de semana.
Este sistema empezó a pegar con ganas desde el sábado 10 y trae consigo un ambiente frío a muy frío en gran parte del país, con heladas en zonas altas y un bajón de temperatura que se siente hasta en la maceta, wey.
La bronca viene de una masa de aire ártico, fría y densa, que desplazó el aire más templado que traíamos. El resultado fue un descenso térmico de hasta 10 o 15 grados en comparación con la semana pasada, mañanas gélidas, bancos de niebla y heladas en sierras del centro y norte.
En el centro del país, incluyendo CDMX, Estado de México, Puebla, Guanajuato y Michoacán, las mínimas se andan moviendo entre 0 y 8 grados en zonas altas. Y por si fuera poco, los vientos de 20 a 40 km/h hacen que la sensación térmica esté todavía más bajón.
El Frente Frío 27 no vino solo, Rey. Se anda combinando con un canal de baja presión en el Golfo de México y humedad que sube tanto del Pacífico como del Caribe. Esa mezcla provoca nubes, chubascos y lluvias aisladas, más cargadas hacia el oriente y sureste, pero también presentes en el centro y occidente del país.
En Morelia y otras zonas de Michoacán, desde el sábado se registran lluvias intermitentes, las cuales continúan este domingo, con acumulaciones de 1 a 5 milímetros, y un cielo mayormente nublado. La probabilidad de lluvia anda entre el 60 y 70 por ciento durante el día.
Las temperaturas en la capital michoacana se mueven con mínimas de 6 a 8 grados durante la madrugada y máximas que apenas alcanzan los 20 a 22 grados por la tarde. Día ideal para chamarra gruesa, bufanda y papos cerrados, porque el frío no anda jugando, Canas.
Este mismo patrón se repite en ciudades como Guadalajara, León, Querétaro y Toluca, donde el ambiente sigue frío, el cielo gris y las lluvias ligeras ayudan a que el frijol se sienta todavía más bravo.








