UMSNH enfrenta "asfixia financiera" por pagos no presupuestados, señala rectora
Yaraví Ávila González afirmó que la Universidad Michoacana enfrenta compromisos extraordinarios por 134 millones de pesos que presionan las finanzas de la Casa de Hidalgo
Morelia.- La Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo (UMSNH) enfrenta una “asfixia financiera” debido a pagos no contemplados en su presupuesto, derivados de resoluciones y compromisos externos, señaló la rectora Yaraví Ávila González.
En conferencia de prensa, explicó que son al menos tres rubros los que han generado un desbalance por 134 millones de pesos: 69 millones comprometidos para ayudas sindicales en el marco de la reforma constitucional; un laudo laboral de 2010 que involucra a 69 trabajadores, por alrededor de 40 millones de pesos; y 25 millones de pesos para cubrir un pasivo con un proveedor, cuya antigüedad, dijo, supera las dos décadas.
Acompañada por el tesorero Enrique Eduardo Román y el secretario general Javier Cervantes, Ávila González consideró que personajes externos a la Casa de Hidalgo han contribuido a este escenario, al señalar que asuntos que permanecieron detenidos durante años ahora están siendo resueltos de manera acelerada, mediante procesos que calificó como “fast track”.
La rectora afirmó que el presupuesto asignado a la UMSNH permite cubrir las quincenas y el aguinaldo, pero la institución necesita generar alrededor de 150 millones de pesos de ingresos propios para cubrir otros compromisos. Advirtió que los pagos extraordinarios están obligando a utilizar esos recursos, lo que podría poner en riesgo otros gastos de la universidad.
“Tenemos todo el recurso para quincenas, pero necesitamos aportar 150 millones de ingresos propios e ingresos generados. Este dinero es de los ahorros que hace la universidad; sin embargo, con estas cuestiones que nos están obligando a pagar y que no están presupuestadas, tenemos que tomarles de los ingresos propios”.
Como ejemplo, explicó que el presupuesto contempla el pago de 40 días de aguinaldo, mientras que los contratos colectivos de los sindicatos establecen 60 días, por lo que la universidad debe cubrir los 20 días adicionales con recursos propios.
Finalmente, Ávila González cuestionó que se reactiven denuncias y laudos que permanecieron “dormidos” durante años y que ahora exigen respuestas en plazos muy cortos.








