La historia de Las Tarascas de Morelia: mitos, origen y destino de la escultura
La icónica fuente de Las Tarascas guarda una historia llena de arte, polémica y simbolismo. Te contamos qué representan y qué pasó con las figuras originales
Morelia.- Mucho se ha dicho sobre la famosa escultura de Las Tarascas, uno de los símbolos más reconocidos de Morelia. Que si la primera versión fue robada, enviada a España, o que existen réplicas en distintos países; incluso hay versiones encontradas sobre el verdadero motivo de su creación.
De acuerdo con los registros históricos, la primera versión de Las Tarascas fue diseñada por Antonio Silva Díaz, aunque las esculpió Benigno Lara en 1931. Una versión es qu fueron elaboradas como un regalo para el general Lázaro Cárdenas del Río, conocido admirador de la belleza indígena. Otra es que al inicio se llamaba Fuente de las Indias se ubicaron aquí al ser la capital del estado que era el territorio P’urhépecha por excelencia.
Sin embargo, en 1967 la escultura fue retirada. Una versión señala que la orden provino de la esposa del exgobernador Agustín Arriaga Rivera, ante las críticas de algunos sectores por el torso desnudo de las figuras femeninas. Otra versión apunta a que la decisión se tomó tras un comentario de la esposa del presidente Adolfo López Mateos, quien durante una visita a la capital michoacana calificó la fuente como “fea”.
En su lugar se instaló una nueva fuente conocida como “El Huarache”, que permaneció allí hasta mayo de 1984, cuando se colocó la actual versión de Las Tarascas, una réplica en bronce elaborada por José Luis Padilla Retana.

Contrario a los rumores de que las figuras originales fueron enviadas a España, éstas fueron trasladadas a las antiguas instalaciones de la Expo Feria, donde permanecen actualmente en el olvido. Por su parte, la fuente de “El Huarache” fue reubicada en la colonia Lomas de Hidalgo.
Durante la administración de Víctor Manuel Tinoco Rubí, una réplica de Las Tarascas fue donada al gobierno de Argentina. La escultura, colocada en la Plaza Dante de Buenos Aires, fue inaugurada el 17 de diciembre de 1998.

Las Tarascas representan a tres de las princesas más importantes de la cultura purépecha: Atzimba, Tzetzangari y Eréndira. La canasta de frutas simboliza la abundancia; los caracoles en la base, al hombre; y en conjunto, todos estos elementos aluden a la fertilidad.








