EE. UU. incauta segundo petrolero con crudo venezolano en el Caribe
De manera extraoficial se habla de un tercer buque, operación realzada este domingo
Estados Unidos.- Estados Unidos volvió a interceptar un buque petrolero vinculado a Venezuela en el mar Caribe. La noche del 20 de diciembre de 2025, la Guardia Costera estadounidense, con apoyo del Departamento de Defensa, abordó en aguas internacionales al navío Centuries, con bandera panameña, que transportaba crudo venezolano frente a las costas del país sudamericano. De acuerdo con la Casa Blanca, el buque formaría parte de una llamada “flota fantasma” utilizada para evadir sanciones internacionales y financiar al gobierno de Nicolás Maduro. Esta operación ocurre apenas diez días después de la incautación del petrolero Skipper, lo que marca un endurecimiento en las acciones de Washington contra el comercio petrolero venezolano. De manera extraoficial se dio a conocer que las fuerzas estadounidenses abordaron este domingo el Bella 1, un buque con bandera panameña, sujeto a sanciones estadounidenses, cuando se dirigía a cargar petróleo crudo venezolano.
In a pre-dawn action early this morning on Dec. 20, the US Coast Guard with the support of the Department of War apprehended an oil tanker that was last docked in Venezuela.
— Secretary Kristi Noem (@Sec_Noem) December 20, 2025
The United States will continue to pursue the illicit movement of sanctioned oil that is used to fund… pic.twitter.com/nSZ4mi6axc
Las incautaciones se dan en el contexto de la estrategia impulsada por el presidente Donald Trump, quien recientemente anunció un “bloqueo total y completo” a los petroleros sancionados que entren o salgan de Venezuela. Aunque el Centuries no figuraba previamente en listas públicas de sanciones, autoridades estadounidenses justificaron la intervención bajo el argumento de combatir el financiamiento de actividades ilícitas. Desde Caracas, el gobierno venezolano calificó la acción como un “robo” y un “acto grave de piratería internacional”. El presidente Maduro rechazó las acusaciones y adelantó que su administración presentará denuncias ante el Consejo de Seguridad de la ONU y otros organismos multilaterales, al considerar que se trata de un intento de apropiación de recursos petroleros.








