Perú rompe relaciones diplomáticas con México
En febrero de 2023, Perú ya había retirado a su embajador en México
LIMA, PERÚ.– En una decisión que sacude el tablero político latinoamericano, el gobierno de Perú anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con México. Detrás del lenguaje formal de la diplomacia, hay una historia de tensiones, sospechas y heridas que reabren viejos debates sobre la soberanía y la solidaridad entre naciones vecinas.
El conflicto se desató tras conocerse que la ex primera ministra peruana Betssy Chávez, acusada de participar en el fallido autogolpe del expresidente Pedro Castillo, se refugió en la embajada mexicana en Lima.
El caso fue interpretado por el gobierno peruano como un acto de protección política, encendió las alarmas en Palacio de Gobierno.
El canciller Hugo de Zela fue contundente: calificó la acción de México como un “acto de hostilidad” y una “injerencia inadmisible” en los asuntos internos del país. Con esas palabras, el ministro puso fin a décadas de cercanía entre ambos pueblos, que hoy se ven enfrentados por decisiones diplomáticas que trascienden a los ciudadanos comunes.
Desde Lima, la posición oficial es clara, consideran que México, a través de su embajada y declaraciones políticas, ha respaldado indirectamente a sectores vinculados al intento de disolver el Congreso en 2022. Para el gobierno peruano, mantener relaciones plenas bajo esas condiciones “resulta incompatible con el respeto mutuo y la soberanía nacional”.
La ruptura no llegó de la nada. En febrero de 2023, Perú ya había retirado a su embajador en México, dejando las relaciones en su punto más bajo, con solo un encargado de negocios a cargo. Lo que parecía una distancia temporal terminó convirtiéndose en un quiebre definitivo.








