Clásico de locura en Arabia, el Barça tumba al Madrid
En un Clásico de locura, el Barça despachó 3-2 al Real Madrid con doblete de Raphinha y se coronó bicampeón de la Supercopa
Arabia.- No bueno, Rey, qué Clásico nos aventamos. El Barça volvió a clavarse la Supercopa de España y salió bicampeón tras tumbar 3-2 al Real Madrid en un juego que fue puro vértigo, sobre todo en el primer tiempo, donde aquello parecía trompo futbolero de ida y vuelta.
Gracias a un doblete de Raphinha, que andaba finísimo, y otro tanto de Robert Lewandowski. Por los merengues respondieron Vinicius Jr. y Gonzalo García, pero no les alcanzó, wey.
Desde el primer pitido, el Clásico arrancó bien bravo. Ambos equipos salieron a empacar el área rival, aunque las defensivas estaban bien paradas y no regalaban ni algodón. La primera seria fue del Madrid, cuando Vini Jr. se metió al área y sacó disparo, pero Joan García le metió el cuerpo y apagó el incendio.
El Barça respondió y al minuto 35 estuvo cerquita de abrir la cuenta. Lamine Yamal armó una jugadota y dejó solo a Raphinha, pero el brasileño sacó un disparo descompuesto y se salvó el Madrid… tantito.
Porque en la siguiente, el 11 catalán ya no perdonó. Se metió al área y con un zurdazo venció a Courtois para poner el primero. El Madrid estaba contra su portería, pero fiel a su estilo, encontró oxígeno rápido. Vinicius se mandó un túnel a Koundé, dejó atrás a Cubarsí y de derecha clavó el empate.
El respiro duró poco, Rey. Lewandowski apareció con categoría, picándole el balón a Courtois para el 2-1. Cuando parecía que el Barça se iba al descanso con ventaja, Gonzalo García cazó una serie de rebotes y emparejó el marcador antes del medio tiempo. Un primer tiempo de locura total.
En el complemento, el Madrid arrancó mejor y Vini estuvo a nada del doblete con un derechazo que Joan García mandó a tiro de esquina. El Barça contestó y al 70, Courtois volvió a ponerse la capa tras un disparo potente de Lamine.
La noche se pintó blaugrana cuando Raphinha firmó su doblete. Sacó disparo, el balón se desvió en Asencio y terminó en el fondo. El 3-2 definitivo, Rey.
Los minutos finales fueron de nervio puro. Frenkie de Jong perdió la cabeza y se fue expulsado tras meterle una planchota a Mbappé, y el Madrid se fue con todo al frente. Buscaron, empujaron, le metieron a más no poder… pero no hubo suerte.
Al final, el silbatazo selló la historia. Barcelona bicampeón, el Clásico otra vez de su lado y el Madrid mascando coraje.








