Se complica el abasto de combustibles en el Pacífico mexicano
PetroIntelligence advierte que la mayor demanda de producto de Pemex, las compras de consumidores estadounidenses y las restricciones marítimas están presionando el suministro
Ciudad de México.- El suministro de combustibles enfrenta mayores problemas en algunas zonas del Pacífico mexicano, donde las dificultades para descargar buques y reponer inventarios han encarecido el traslado de gasolina y diésel. De acuerdo con PetroIntelligence, esta situación se suma a una demanda creciente de producto de Petróleos Mexicanos (Pemex) y amenaza la viabilidad del Pacto Voluntario de precios de los combustibles.
Uno de los factores que explican esta presión es la diferencia entre los precios de Pemex y los de proveedores privados. Según el análisis de PetroIntelligence, entre abril y octubre de 2026, los precios de estos últimos llegaron a superar los de Pemex hasta en 4.86 pesos por litro en gasolina regular, 3.72 pesos en gasolina premium y 2.76 pesos en diésel. Esta brecha ha incentivado a las estaciones de servicio a comprar mayores volúmenes a la petrolera estatal, aumentando la exigencia sobre su capacidad de suministro.
A ello se suma que el diésel mexicano es más barato que el estadounidense, una diferencia que, según PetroIntelligence, incentiva a consumidores del país vecino a abastecerse en México, especialmente en la frontera. Este fenómeno, que también se presentó en 2022, incrementa la demanda sobre los inventarios disponibles y la infraestructura logística nacional.
Mar de fondo encarece el suministro en Mazatlán
Las condiciones de mar de fondo en el Pacífico han dificultado el ingreso de buques y las operaciones de descarga, lo que complica la reposición de inventarios. PetroIntelligence reportó que, desde el 2 de octubre, las restricciones en Mazatlán han obligado a recurrir a la terminal de Topolobampo, en Sinaloa, para abastecer la zona.
El cambio de terminal aumenta las distancias de traslado y los tiempos de entrega, con sobrecostos de flete de entre 65 y 90 centavos por litro. Estos gastos adicionales reducen los márgenes de las estaciones de servicio y pueden dificultar el cumplimiento del Pacto Voluntario de precios en las regiones afectadas.
Ante este panorama, PetroIntelligence considera prioritario agilizar la resolución de nuevos permisos de transporte, mejorar la coordinación logística de Pemex y revisar la disponibilidad y distribución regional del almacenamiento estratégico.